Benigno López: Las mejoras se van a ver en el mediano plazo
Llegó hace tres años a la entidad a la que halló bastante golpeada; sin embargo, los cambios ya empezarán a verse en breve en la atención y la provisión de medicamentos, asegura. Prevén descongestionar el Hospital Central con la inauguración de cuatro hospitales de la previsional en el interior.
Benigno María López Benítez, abogado, presidente del Instituto de Previsión Social desde setiembre del 2014.
¿Cómo encontró la entidad y cómo está ahora, tres años después de asumir el cargo?
–Cuando asumí esta responsabilidad, hace 3 años, encontré una institución bastante golpeada. La deuda con la industria proveedora de medicamentos era importante, eran alrededor de G. 700 mil millones. Esa deuda reconocía de manera tácita un déficit en el fondo de salud que hacía difícil que IPS esté al día en sus cuentas con los proveedores de medicamentos y, a la vez, te impedía hacer licitaciones nuevas para proveer medicamentos e insumos que el asegurado necesita. Ese déficit de salud en aquella época representaba un atraso en todas las obras de infraestructura que el IPS había lanzado entre el 2009 y el 2013. Cerca de 14 obras se habían proyectado, adjudicado y pagado anticipo, pero solo una o dos obras estaban funcionando de manera regular. El resto estaba parado y se aducía que el principal problema era la falta de pago. Ese es el IPS que recibimos, un IPS desfinanciado en el fondo de salud y con serios problemas para dotar a los médicos los insumos y medicamentos para atender al asegurado.
¿Cómo halló al ente a nivel de sus recursos humanos?
–En lo que tiene que ver con sus recursos, IPS en aquel año era una entidad que contaba con 16.500 funcionarios, 12 mil de ellos eran personal de blanco, 4.500 administrativos que estaban aglutinados en 24 sindicatos. Cada uno tenía un reclamo importante. Así empezamos, vine al IPS solo, en un momento importante recibí apoyo de amigos que me ofrecieron la colaboración que necesitaba en ese momento. Empecé a conocer a la gente, conocía prácticamente muy pocos funcionarios y en el consejo tenía muy pocos conocidos. Me interioricé sobre cómo se manejaba la entidad para poder hacer mi trabajo. También encontramos un desafío importante en cuanto al personal de blanco y administrativo. Exigimos presencia, disciplina, iniciamos 1.000 sumarios por ausentismo. Se han ido 600 personas como consecuencia de la política de control de asistencia que iniciamos.
Todo el manejo de recursos humanos, personal de blanco, conflictos sindicales descansa en una persona de extraordinario valor, Iván Sosa, que vino de Itaipú conmigo y a quien estoy muy agradecido.
¿Y en cuanto a la atención al asegurado?
–Hoy es muy constante escuchar que el IPS tiene tanto dinero, pero que igual falta medicamentos, o que hay obras paradas o no se da satisfacción a los asegurados. Pero acá hay un hecho importante que hay que resaltar: el asegurado paga el seguro mensualmente, no tiene tiempo de espera. A fin de mes se le descuenta el 9,5% de su salario y este espera un servicio adecuado. Nosotros encontramos un IPS con servicios completamente abarrotados. Una entidad que en aquel año había ofrecido 16 millones de prestaciones. Eso fue en aumento, hoy proyectamos 30 millones de prestaciones para fines de este año y todo eso con la misma infraestructura. Hay mucha inconformidad, mucho nerviosismo del asegurado y del médico que trabaja, que es la mayoría.
Estos grandes hospitales que van a inaugurarse en breve, ¿ayudarán a descongestionar el Hospital Central?
–El objetivo es descongestionar el IPS Central y queremos que los hospitales de referencia del interior y del área central resuelvan este problema, que es uno de los problemas más grandes que tenemos hoy, que todos los pacientes terminan yendo al Hospital Central en su mayoría. Por eso, estamos pensando que el Hospital de Ciudad del Este, que va a tener 300 camas, pero que va a empezar a funcionar con 100, y que tiene una inversión física de US$ 60 millones, resuelva los problemas de la zona. Y para resolver los problemas debemos seguir invirtiendo. Invertir en equipos, en sistemas de logística adecuados que hagan que lleguen los medicamentos de manera eficiente. Hoy tenemos un cuello de botella, tenemos el parque con medicamentos con 85% del stock requerido, pero tenemos problemas a la hora de distribuir, a los diversos centros del país. Eso también queremos con el Hospital Ingavi, que tiene 600 camas, terminar la licitación de la ampliación y operar para abril del año que viene. La experiencia nos indica también que si elegimos un buen director de estos centros, la tecnología y los RRHH se complementan para que las cosas funcionen. Encarnación, por ejemplo, funciona muy bien. Cnel. Oviedo, con su problemática, está teniendo una gestión muy buena y estamos terminando a fines de octubre; Ciudad del Este a fines de noviembre, y esperamos terminar el Hospital de Benjamín Aceval en noviembre de este año para dar más respuestas al asegurado. Hay que enfatizar que los equipos están todos, solo falta colocar en la obra final. Para eso hay que tener mucha gestión y gracias a Dios hemos encontrado un gerente de salud cuya labor fue muy importante, como la de Aníbal de los Ríos, que se ha dado 100% a IPS en todo este tiempo. Muchas de las cosas que estamos haciendo no se ven y las mejoras se van a ver en el mediano plazo.
¿Qué otros desafíos hay en materia de gestión?
– El IPS tiene un importante desafío en tecnología. Debemos realizar una inversión importante allí, ya que tenemos problemas de datos que son todos diferentes unos de otros. Estas informaciones del asegurado son distintas, la del obrero-patronal, la de jubilados, la de la Gerencia de Prestaciones Económicas o en el fondo de salud, todos ellos son diferentes. Es así que tenemos que unir la base de todos los datos, eso implica una inversión muy importante en tecnología, tenemos el desafío de colocar la trazabilidad de medicamentos. Es decir, adónde va, quién recibe, hasta ahora solo tenemos datos sobre quién pagó la cuenta nada más. Hay mucho apoyo interno en este sentido porque la mayoría de los jefes de servicio entiende cuáles son las exigencias del ciudadano.
Históricamente hubo una problemática de atención a pacientes de la tercera edad.
–Hemos dado importancia a la tercera edad y la obra en San Bernardino es una prueba. Pero además hay un programa de adulto mayor, que tiene 18 subsecciones, que reúne a todos los abuelitos y es un programa que funciona. Esa obra la terminamos en un año, sin ningún atraso importante, es una muestra que se pueden gerenciar las obras. Se hizo a puro pulmón, de un trabajo eficiente de la Dirección de Infraestructura. Creemos que vamos a poder terminar las obras, ya que allí tenemos a un funcionario competente como el arquitecto Masi, además tenemos los recursos financieros adecuados para financiar el pago a las empresas. Sobre esto hay que señalar que aquellas constructoras son serias y fuertes siguen con IPS, y las de garaje rescindieron con el IPS.
¿La inversión en los fondos jubilatorios es un acierto para el IPS?
–Es un acierto muy importante. Tiene y va a tener un efecto para el Paraguay y en especial para el IPS. Pero, ¿cómo llegamos a invertir en el BID? En setiembre del 2014, nos dimos cuenta de que los créditos a cobrar ascendían a US$ 250 millones. Investigo de dónde sale este activo y es resabio de la crisis financiera, eran préstamos directos que el IPS no puede recuperar y la posibilidad de recuperar era remotísima. Empezamos a ver nuestro dinero que teníamos en una misma canasta y buscamos una forma de diversificar. Al primero que recurrimos fue a la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD), allí invertimos US$ 150 millones con ellos, lo que permitió desarrollar un objetivo nuestro que es que la inversión tenga impacto en la economía real y que fomente la formalización de la economía. El segundo paso fueron las operaciones con el BID, que si bien era una idea que ya estaba cuando llegué no había avanzado. Viajamos a Washington y hablamos con la gente del BID, decidimos que la operación era importante para tener una garantía del nivel de BID. Así iniciamos una operación sencilla con dos bancos del país. El préstamo con fianza del BID es del 100% de la operación, es decir, que en caso de problemas el IPS recupera el 100% de su dinero, el BID se encarga de recuperar el cobro de crédito. Luego pasamos a la operación tan comentada con Tigo, creo que es una de las mejores operaciones que hizo IPS en los últimos tiempos y ahora dan la razón por las tasas bajas que tenemos en el mercado.
¿Qué le promete al asegurado en lo que le resta de gestión?
–Le prometo al asegurado más trabajo, más compromiso y tratar de ir resolviendo los problemas que le acucian, como la falta de infraestructura, que es importante. De 300 mil a 400 mil asegurados que teníamos en el 2006, hoy somos 1.800.000 mal contados, y todos ellos van en el mismo lugar, reclaman el mismo servicio y no hay forma de dar la misma calidad del servicio. El Hospital Central se lleva el 70% de las atenciones, son 25 mil personas diarias que van a reclamar allí y sin infraestructura no vamos a dar respuestas necesarias. Tenemos el desafío en financiamiento de los medicamentos, que iremos mejorando.
"El Presidente nunca me habló de Marito"
En otra parte de la entrevista, Benigno López fue consultado acerca de su relación con el Presidente y si alguna vez tuvo algún problema o inconveniente por su grado de parentesco con Mario Abdo Benítez, precandidato colorado de la disidencia.
¿Cómo es su relación con el Presidente?
–Mi relación con el presidente Cartes es extremadamente buena. Cuando él me invita a formar parte del IPS cumplió con su promesa. Cuando uno asume una responsabilidad importante siempre se dice "contá con todo mi apoyo", pero después no encontrás tanto. Pero yo siempre encontré apoyo en él y en otros. Tenemos unas relaciones cordiales, de mucho respeto y con mucha libertad. Nos reunimos regularmente una vez al mes, donde yo le rindo cuentas de los avances del IPS, de los desafíos y reformas. Gracias a su entendimiento y apoyo pudimos resolver problemas históricos de la institución. Veinte años estuvo abandonada la obra del casino San Bernardino, allí pudimos hacer algo bueno para la gente y uno de los motores fue el Presidente. Veinte años estuvo abandonado el complejo de Roque Alonso, no había ningún proyecto importante, vendimos una parte, y hoy tenemos un baldío que va a tener un impacto importante ya que irá dirigido a una población que no tiene vivienda. Veinte años llevaba el problema de la jubilación de los maestros y con el apoyo del Presidente se pudo mejorar la jubilación de los docentes. Así también, 20 años adeudó el MEC al IPS, unos US$ 50 millones, que fue una inyección financiera que hizo el cambio de relacionamiento con la industria y con lo que pudimos pagar la deuda y relanzar las obras importantes. Vamos a terminar la gestión duplicando las camas y culminando 4 proyectos importantes para el asegurado. Yo solo tengo palabras de agradecimiento con él.
¿Alguna vez tuvo inconveniente por el caso de Marito?
–Nunca. Nunca me habló de él. Nunca fue un tema de discusión y nunca fue tema de conflicto o de debate. De hecho, el Presidente es el único que nunca me preguntó por quién voy a votar. Además, nunca me pidió nada. Nunca me dijo "a ese cargo va a ir fulano", nunca me dijo "este contrato es para Juan", nunca me dijo cómo manejar una licitación. Lo único que me dio fue su apoyo para hacer las cosas que pudimos hacer en estos años, de cambiar un poco la forma de administración del IPS y darle un criterio profesional.





