Canadá, cerca de ser el primer “miembro asociado” de la UE
Sintonía. El ministro canadiense, Mark Carney, recibió de buen grado la propuesta de Bruselas. Represalias. Donald Trump amenazó con soltarle la mano a Europa si ve “mala intención” en dicha alianza.
Alianza. Ursula von der Leyen, jefa ejecutiva de la UE, abrió las puertas a Canadá en medio de la guerra económica desatada por Trump.
JEAN-CHRISTOPHE VERHAEGEN/AFP
ESTRASBURGO
El discurso del primer ministro canadiense, Mark Carney, ante la Eurocámara ayer demostró la sintonía entre Ottawa y Bruselas sobre la propuesta para convertir al país norteamericano en el primer “miembro asociado” de la Unión Europea (UE), y tras las nuevas amenazas arancelarias de Donald Trump.
Ambos socios que ya cuentan con tratados como el Acuerdo Económico y Comercial Global (CETA) y colaboración en materia de seguridad y defensa a través del programa comunitario SAFE, mandaron su mensaje de mayor unidad hasta el momento, subrayando además el convulso escenario geopolítico al que se enfrentan. “Hoy en día, nuestra sociedad no está a salvo de nuevas tormentas”, vaticinó Carney, quien agregó que, aunque “Canadá y la UE son fuertes por separado, (...) son más fuertes juntos”.
El primer ministro canadiense se dirigió así ante el pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo (Francia), tras asistir –el miércoles último– al discurso sobre el Estado de la Unión que pronunció la jefa del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen.
Fue precisamente Von der Leyen quien, durante su discurso desde la misma tribuna, propuso abrir la puerta a Canadá como un “miembro asociado” del bloque europeo, una categoría inédita y que no detalló, pero que pretende sirva para estrechar todavía más los lazos entre ambas zonas.
Por su parte, Carney dio ayer la bienvenida a la propuesta y dijo que la futura alianza tendrá “un enfoque único y positivo” que ambas partes definirán “aprovechando nuestras fortalezas comunes y basándonos en valores compartidos”.

El entusiasmo entre los eurodiputados europeos se hizo patente durante el recibimiento que le dieron al canadiense, quien se detuvo para tomarse numerosos ‘selfies’ y estrechó manos con parlamentarios de izquierda a derecha –algunos, como la presidenta del grupo de Los Verdes, Terry Reintke, luciendo incluso una camiseta de la selección canadiense de hockey– mientras descendía lentamente hacia el centro del hemiciclo.
VISIÓN CANADIENSE. El líder canadiense llegó a Estrasburgo con una visión algo más clara sobre su futura alianza con el bloque europeo que, según desarrolló en su discurso, debería servir para “asegurar la autonomía estratégica” de ambas partes y reforzar la cooperación en numerosas áreas como “minerales críticos, capacidad industrial de defensa, IA y computación, seguridad energética, espacio y pagos”.
Para ello, abogó por “avanzar hacia un comercio digital fluido de bienes no agrícolas y una amplia gama de servicios”, y por facilitar que los jóvenes “vivan, trabajen y estudien donde quieran a ambos lados del Atlántico”.
Carney apuntó a la inclusión de Canadá en el programa de intercambio de estudiantes Erasmus+ y a su participación en el próximo programa de financiación científica Horizon, y ofreció las contribuciones “a gran escala” del país norteamericano al suministro de gas e hidrógeno de la UE, entre otras áreas con mayor potencial de cooperación.
ultimahora.com





