El coronavirus llegó a la favela más grande de Brasil
En La Rocinha el temor por la pandemia aumentó después que el domingo se confirmaron los primeros cuatro contagiados y las semana pasada dos personas mayores murieron con sospecha de Covid-19. En Río de Janeiro el saldo es de 64 muertes y 1,068 infectados
Un hombre con un barbijo espera un autobús en la Rocinha, la favela más grande de Brasil (REUTERS/Ricardo Moraes)
La ciudad de Río de Janeiro confirmó el domingo los primeros cuatro casos del nuevo coronavirus en Rocinha, la favela más grande de Brasil.
Según la información publicada por las autoridades, los cuatro contagiados son tres hombres y una mujer, todos menores de 60 años.
Se trata de los primeros registros estadísticos de Covid-19 en la Rocinha, mientras otros casos ya habían sido registrados en las favelas de Cidade de Deus, Parada de Lucas, Vidigal, Mangueira y Complexo do Alemão, también en Río de Janeiro.
Una vista general de la favela de Santo Amaro durante el brote de coronavirus en Rio de Janeiro. Brasil, 24 de marzo 2020. REUTERS/Ricardo Moraes
No obstante, Rocinha aumentó las medidas contra la pandemia ya desde la semana pasada, después de que dos personas mayores murieron con sospecha de infección.
Los grupos ilegales decretan el toque de queda
En Río de Janeiro cerca de 1,4 millones de personas residen en favelas, es decir, el 22,03 % de los 6,3 millones de habitantes de la ciudad.
El temor de que el coronavirus se expanda rápidamente en estas comunidades de estrechas calles y pequeñas viviendas, donde prevalece el hacinamiento y escasean servicios esenciales como el agua, hizo que los comerciantes y los residentes comenzaron a adoptar una serie de medidas para evitar que la enfermedad se propague. Solo el comercio considera obras esenciales.
Un voluntario lleva comida a familias pobres de la Rocinha (REUTERS/Pilar Olivares/archivo)
Además, las bandas de narcotraficantes y de milicianos que controlan algunas de las favelas de la ciudad decretaron el toque de queda en la noches en sus barriadas, según el relato de algunos de sus habitantes.
Acostumbrados a imponer sus normas a la fuerza entre los habitantes de las favelas que dominan, narcos y milicianos (grupos paramilitares conformados por policías y ex policías) ahora utilizan su poder para imponer toque de queda en algunas comunidades a partir de las 20.00 hora local.
Habitantes de algunas favelas de la “cidade maravilhosa”, confirmaron que los mensajes alertando sobre la medida restrictiva comenzaron a circular por redes sociales desde el fin de semana y que la gente se está “recogiendo” temprano para evitar problemas.
Una pancarta que dice "quédese en casa" en la entrada de la Rocinha (REUTERS/Pilar Olivares)
Los hechos empezaron a tomar eco en las redes sociales donde algunos moradores publicaban fotografías que mostraban la desolación temprana de las calles en comunidades como la de Cidade de Deus (oeste) y hasta vídeos de carros con alarmas y autoparlantes pidiendo a las personas cumplir la orden.
A diferencia de Sao Paulo, la mayor y más poblada ciudad de Brasil, con 12 millones de habitantes, Río no implementó período de cuarentena, pero si recomendó a sus habitantes permanecer en casa, suspendió las clases en escuelas y universidades públicas, y ordenó el cierre de parques, teatros, salas de cine y sitios turísticos.
Una mujer con un bebé al lado de una voluntaria en la favela Rocinha (REUTERS/Pilar Olivares)
Las autoridades también determinaron el cierre de los comercios y solo permiten el funcionamiento de supermercados y farmacias en toda la ciudad. Los bares y restaurantes solo pueden operar a domicilio y la restricción del transporte público también ha sido notoria, sobre todo para controlar el ingreso de habitantes de municipios vecinos a la “cidade maravilhosa”.
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