El ‘Machetero’ Delfín Benítez Cáceres
Eran tiempos en que paraguayos y bolivianos se batían en el inmisericorde Chaco. Un día hizo de las suyas en la cancha de Vélez Sarsfield y, con los periódicos, su nombre quedó eternamente ligado a aquel glorioso mote: ‘Machetero’. Un compatriota de notables habilidades y máximo goleador extranjero en la historia del B
Un 24 de septiembre, pero de 1910, en Asunción nacía Delfín Benítez Cáceres, quien llegaría a ser uno de los más destacados delanteros compatriotas en días en que reinaba el gran Arsenio Erico.
Cuentan que prácticamente se crió en la cancha del club Libertad (se ubicaba frente mismo a su casa). Debutó en Primera con 17 años en el torneo nacional de 1927. El rival, Olimpia; y en sustitución de un ídolo gumarelo, Gerardo Rivas. Libertad ganó esa tarde por la cuenta de 2-1, Delfín marcaría el gol del triunfo.


Permaneció cinco años con el equipo de Tuyucuá, siendo campeón y figura en 1930 (cuarto título del club), el mismo año en que se disputó en Uruguay el primer Mundial de la historia y donde él participó con 20 años, el más joven del torneo (Paraguay no pasó de primera ronda, aunque sí consiguió ante Bélgica su primera victoria).
En 1932 pegó el salto al profesionalizado fútbol argentino. Boca Juniors dotaba de un arma clave al entrenador Mario Fortunato (se le considera el primer técnico profesional de Boca). En su primer Boca-River, Delfín se desbordó: hizo dos goles para el triunfo 2-1, lo que le atornilló al onceno titular por lo que le restaría de carrera.
EL ‘MACHETERO’
El 16 de octubre de 1932 el periodista Diego Lucero plasmó para El Gráfico el título que le dio a Benítez su peculiar y característico apodo. “El fortín de Vélez Sarsfield cayó en poder del machetero Benítez Cáceres”, publicaba el citado medio, para alabar el partido en que Delfín hizo su segundo doblete con la camiseta de Boca, fue ante Vélez en Liniers.
Lucero lo había descrito con tal genialidad. Semanas antes el ejército paraguayo se había anotado un triunfo decisivo en la contienda del Chaco, Boquerón volvía a manos guaraníes.
“Un paraguayito duro, con coraje. No se sabe cómo llegó. Y enchufó. ¡En la primera de Boca! Aquel muchacho cobrizo, de pómulos de piedra y cuerpo flexible entró a abrirse camino como quien abre camino en la selva”, describe. Junto Francisco Varallo y Roberto Cherro, el “Machetero” integró una de las sociedades ofensivas más poderosas de la época.
En 1933, Benítez Cáceres hizo 20 de los 53 goles del trío, pero no fue campeón. En 1934 sí se consagró con 22 goles en su haber; para el año próximo, donde Boca consiguió el ‘bi’, hizo 24. En total 115 goles en 176 partidos oficiales para hacerse el mayor goleador extranjero en Boca, hasta la fecha.
En 1938 terminó su exitoso ciclo en Boca y se marchó al Racing Club, donde siguió haciendo goles, pero sin ganar títulos. En 1940 se consagró máximo artillero del torneo argentino con 33 goles en 30 partidos. Más adelante pasó al Ferro Carril Oeste y en 1944, finalmente, abandonó la Argentina para poner rumbo al fútbol colombiano.
Su nueva casa era el hoy ya desaparecido Sporting de Barranquilla. Allí jugó fútbol amateur por seis temporadas, dos más en entorno profesional (1950-1952).
“Al retirarse, con 42 años sobre la espalda y casi 20 de profesión, se marchó a Venezuela a dirigir a La Salle, equipo donde hasta se atrevió a jugar unos cuantos partidos. También dirigió al Club Deportivo Español, sacándolo campeón en 1959”, rezan unas líneas dedicadas por la prestigiosa revista El Gráfico.
Benítez Cáceres es de aquellos goleadores de raza que la selección paraguaya no tuvo el tiempo de disfrutar lo suficiente.
Delfín Benítez Cáceres, el ‘Machetero”, falleció en Caracas, capital de Venezuela, el 8 de enero de 2004 a los 93 años.


Por Gonzalo Cáceres - Periodista





