Fortín Boquerón: heroísmo, fortaleza y patrimonio histórico nacional
A lo largo y ancho del Chaco Paraguayo, todavía quedan rastros de la Guerra entre Bolivia y Paraguay. Sitios emblemáticos que fueron escenarios de una de las contiendas más importantes en la historia de nuestro país. Este 29 de septiembre se cumplen 92 años de la victoria en la Batalla de Boquerón. Hoy el Fortín está c
Del 9 al 29 de septiembre de 1932 se libró la primera batalla de la Guerra del Chaco entre Bolivia y Paraguay, la batalla de Boquerón en el fortín del mismo nombre. La disputa tiene como antecedente el 31 de julio de dicho año, cuando el ejército boliviano tomó de sorpresa a la fuerza paraguaya y ocupó el fortín.
Semanas después y tras intentos diplomáticos que no prosperaron, el Ejército nacional avanzó hacia el Fortín Boquerón con la intención firme de desalojar a los bolivianos y recuperar el destacamento militar. Fueron 20 días de estrategias intensas, bajas de ambos bandos y como resultado, la victoria paraguaya.
Rastros de la guerra en el Fortín Boquerón. Foto: Juan Riveros.
La batalla de Boquerón marcó un antes y un después para la Guerra del Chaco, debido a su impacto psicológico en ambas tropas. Los paraguayos con la alta moral y los bolivianos, de tener una actitud ofensiva, a replegarse el resto de la contienda durante sus tres años de duración.
El Fortín Boquerón fue fundado en 1928 por los oficiales Mayor Félix Cabrera, Teniente 1ro. Eugenio Ayala Velázquez y el Capitán de Caballería Tranquilino Ortíz. Hoy a casi 100 años de su creación, el sitio fue convertido en un Museo que guarda prácticamente los más importantes rastros de la Guerra del Chaco. En el lugar todavía quedan las trincheras, las tucas, los puestos de francotiradores, aguadas, los antiguos puestos de sanidad, los cementerios (paraguayo y boliviano), placas de homenajes y restos de aviones, armas, vehículos e imágenes de la época.
Cementerio Paraguayo en el Fortín Boquerón. Foto: Juan Riveros.
En el 2002 la Cooperativa Neuland traspasó el título de la propiedad a la Gobernación de Boquerón. Desde ese entonces vinieron realizando innumerables tareas de conservación del sitio en conjunto con la Secretaría de Turismo, con el objetivo de que la ciudadanía en general pueda llegar hasta el lugar y conocer cada rincón del emblemático Fortín.
Desde hace unos meses, la Gobernación decidió abrir las puertas del fortín de lunes a lunes, desde las 07:00 hasta las 17:00. Los interesados pueden agendar las visitas al teléfono (0984) 730261.
Camión boliviano en el Museo del Fortín Boquerón. Foto: Juan Riveros.
UNA HISTORIA DE AMISTAD EN MEDIO DE LA BATALLA
Uno de los puntos más emblemáticos del Fortín Boquerón es la tumba donde yacen dos soldados, uno paraguayo y el otro boliviano. Ellos son el Tte. 1° Fernando Velázquez por Paraguay y el Capitán Tomás Manchego por Bolivia.
Al respecto, el guía del Fortín Boquerón, Carlos Agüero, rememoró que el capitán Manchego conoció al teniente Velázquez en 1928, cuando el boliviano había caído como prisionero de las tropas paraguayas en el Fortín Vanguardia. Años después, específicamente en 1932, el soldado paraguayo resultó herido en la Batalla de Boquerón y fue trasladado hasta la sanidad del lugar, donde también el boliviano se encontraba siendo atendido por heridas de la contienda.
La lápida hoy continúa en el fortín bajo el lema de “Unidos en amistad por encima de la guerra”. Foto: Juan Riveros.
Manchego hizo un pedido al médico boliviano, el Dr. Alberto Torrico, que atendiera de la mejor manera al soldado paraguayo en retribución a la ayuda que le dio años atrás, cuando cayó prisionero. La situación de ambos en la sanidad se fue complicando, por lo que solicitaron que, en caso de fallecer, sean enterrados juntos como símbolo de amistad.
El teniente Velázquez fue el primero en fallecer. Dos días después, también se registró la muerte del capitán Manchego. El doctor Torrico cumplió con el pedido de que ambos fueran enterrados juntos. La lápida hoy continúa en el fortín bajo el lema de “Unidos en amistad por encima de la guerra”.
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