Pedro Juan Caballero - 5 de junio de 2026
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“La Pantera pilarense”, una historia de resiliencia y superación

Publicado el 21/09/2025

“La Pantera pilarense” es el nombre del documental que recrea aspectos de la vida del gran centro delantero paraguayo Roberto Cabañas, una figura del deporte que engloba la historia de superación en la que el trabajo y el talento son convocados a escena desde hogares carenciados para recoger logros que se comparten con


  • Por Jimmi Peralta
  • Fotos: Archivo / Gentileza

La idea de hacer un documental, en principio un especial sobre Roberto Cabaas, provino del periodista pilarense, corresponsal del SNT Saturnino Sosa, comenta Rafael Gunsett, director y guionista del audiovisual, que en principio se pens sera un reportaje, despus un corto, un medio y finalmente un largometraje.

El audiovisual tiene una duracin de 64 minutos y fue producido por el Sistema Nacional de Televisin (SNT) con el apoyo de la Entidad Binacional Yacyret.

La primera sorpresa fue encontrar abundante informacin y detalles de la vida de Cabaas que valan la pena contar de manera fiel y completa, porque realmente vale la pena que la gente lo conozca tal como era. Y tambin fue una agradable sorpresa encontrar la predisposicin de la gente en Pilar, explica el director.

Cabaas es una de las figuras ms importantes de la historia del ftbol paraguayo, recordado por su participacin en el equipo campen de la Copa Amrica en 1979, adems de haber sido mundialista en Mxico 86.

De una actitud pcara y de gran destreza fsica, de muy joven logr ubicarse en una las mejores vidrieras de su tiempo, el Cosmos de Nueva York, antes de cumplir 20 aos.

DOLO MXIMO

Es indiscutible, Roberto fue y sigue siendo el dolo mximo de Pilar y hasta me atrevera a decir del Paraguay, seala el periodista pilarense Saturnino Sosa, quien colabor con la produccin y la idea original. Yo destaco de l su deseo de superacin. Con la difcil situacin econmica que llevaba la familia, Roberto estaba inspirado y convencido de que el ftbol podra ser la opcin para salir adelante y ayudar as a su familia a tener una vida mejor. Es as que a sus 17 aos ya fue futbolista profesional, agreg Sosa.

El material recrea escenas de la vida de Cabaas, su niez, adolescencia y madurez con la participacin actoral de pilarenses.

Gracias a este trabajo pude conocer aspectos de Roberto que normalmente no se dan a conocer, a menos que uno haya tenido la oportunidad de estar cerca de l y acompaarlo en su proceso de convertirse de un joven aspirante a deportista a una estrella internacional. Es el ejemplo vivo de algo que muchas veces se menciona de manera ideal o potica: una historia de resiliencia y superacin. Es eso exactamente lo que representa Roberto Cabaas. Alguien que ascendi desde un hogar muy humilde, con una meta fija en su mente y corazn, la de convertirse en un grande del deporte y progresar econmicamente, pero sin ningn pice de egosmo, y lleg a la cspide. l siempre pens en su familia primeramente y en su comunidad despus. Se puso a s mismo en ltimo lugar, agrega Gunsett.

La carrera de Cabaas se desarroll tambin en clubes de Francia como Stade Brestois y Olimpique de Lyon, as como en el continente americano, como en Boca Juniors, Cerro Porteo, Independiente de Medelln, Amrica de Cali y otros. Se retir del ftbol en 2000.

Rafael Gunsett, director y guionistadel audiovisual La Pantera pilarense
Rafael Gunsett, director y guionista del audiovisual La Pantera pilarense

Roberto era un miti grande

Rogelio Delgado, genio y figura del ftbol paraguayo, celebra el don humano y el carisma de Cabaas. Conoc al gran Roberto Cabaas como un jugador y como compaero al mismo tiempo. Con el correr de los entrenamientos, lo conoc como persona. Un loco lindo, con unos sueos grandes, unas ganas tremendas de trascender, ganas que contagiaba, rememora Delgado.

Asimismo, recuerda a la Pantera por su trabajo colaborativo y por ser un ganador dentro de la cancha, alguien con grandes ganas de jugar en equipo.

Era un jugador con unas tremendas ganas de ganar, eso lo caracterizaba y era un miti grande, que estaba metido en todo, en todo se quera meter l. Kachii con algunas tallas de por medio. Yo lo quera muchsimo, porque adems era el ms chico de aquel plantel del 79, finaliza.

Mam no quera que nosotros jugramos al ftbol

Valerio Cabaas, hermano de Roberto, habla sobre su origen y record cmo fue el surgimiento de la Pantera pilarense. Nosotros somos nueve hermanos. El mayor se llama Rodolfo. Yo soy mayor que Roberto, somos el quinto y sexto de los hermanos. Todos los varones, los cinco hermanos, jugbamos al ftbol. Mi pap y mi mam son argentinos, pero nosotros todos ya nacimos en Pilar. Somos pilarenses, somos paraguayos. Gracias a Dios que nacimos en esa bendita tierra eembuquea, arranca diciendo Valerio Cabaas, hermano y compaero de vida de Roberto la Pantera Cabaas.

Nosotros no tenamos canchita, nosotros no tenamos nada. Nosotros tenamos la calle, la calle Coln, que ahora se llama Roberto Cabaas. Tenamos esa calle en la que no pasaban muchos vehculos porque haba mucha arena. Jugbamos ah. Despus ya jugamos en la primera del Club Capitn Bado, Roberto debut a los 15 y yo a los 16. Despus ya jugamos la Copa Repblica, ya nos fuimos al cuartel, y as, recuerda.

Ambos compartieron la vida en las distintas paradas profesionales que tuvo Roberto por el mundo hasta su muerte en la casa de su hermano en Asuncin.

De chicos, nuestro director tcnico era el seor Joel Villalba, a quien mucho le debemos. Mi pap y mi mam nunca se metieron en el tema del ftbol con nosotros, nunca nos dijeron. Pap no jugaba luego. l trabajaba en la Manufactura de Pilar. Mi mam era ama de casa, comenta.

Pero mam no quera que nosotros jugramos al ftbol porque siempre nos golpebamos. l de chico era originalmente arquero, atajaba bien, y una vez en la calle jugando yo entr con la pelota como para patear y l se tir por mi pie y yo le pate en su mueca y se rompi. Despus de esa vez mam no quiso ms que nosotros juguemos, pero seguamos jugando, agrega.

PRIMEROS GRANDES PASOS

En plena la calle Coln, descalzos en medio del arenal, los sueos de los hermanos parecan que solo tomaban viento de la ilusin y el talento, y no de la realidad, que era ms que adversa, pero en muchos casos las cosas que tienen que darse, se dan.

Nosotros jugamos el intercolegial. Pilar se clasific para representarle a eembuc. Nosotros vinimos a Asuncin para jugar. El primer partido perdimos porque no llegamos por culpa de la ruta clausurada. Despus vinimos en el barco. En el segundo partido jugamos contra el Colegio Nacional, le ganamos 2-0, Roberto marc dos goles. La gente ya miraba por l. Salimos campeones y Roberto ya qued como un dolo de eembuc, narra Valerio, quien tambin form parte de la hazaa.

Ese fue el primer destello de los hermanos y la Pantera anotaba su nombre en la memoria de la gente. El siguiente gran paso iba a ser la seleccin juvenil.

Roberto cuando eso ya se perfilaba. El tcnico de la seleccin juvenil paraguaya era Salvador Breglia. Roberto fue para probarse en la cancha de Fernando de la Mora, tenan que quedar l o Nicols Samaniego, que fue nmero 10 de Cerro, y Roberto marc cuatro goles, narra.

De ah vino su participacin en el sudamericano juvenil, despus en el Mundial Juvenil de Japn y, finalmente, en el campeonato de Paraguay en la Copa Amrica del 79.

CERCA DE SU PUEBLO

Pilar lo tiene como un referente de la ciudad, y los hermanos Cabaas sacan chapa de ser de esta tierra y de ese origen.

Cuando l empez a cobrar bien, cuando se fue al Cosmos de Nueva York, me dijo que si qu me pareca, porque siempre me preguntaba, ir a traer juguetes de Ciudad del Este. Cuando nosotros ramos nios, no tenamos regalo los 6 enero. En ese tiempo nosotros tenamos un camin y yo me iba y lo traa lleno de juguetes. El 14 de mayo me iba a Carapegu, Ypacara, donde haba zapateras, para comprar los zapatos para llevar a Pilar. l me daba la plata para hacer ese gesto de buen hijo pilarese, porque nosotros no podamos alcanzar eso antes, narr Valerio.

Nosotros no tenamos calzado. En ese invierno frisimo que antes haca, nosotros jugbamos descalzos, algunos tenan championes, pero nosotros nada. El da de los Reyes los muchachos de mi barrio algunos tenan juguetes, a nosotros mam nos regal media docena de banana, eso era nuestro reyes magos. l haca matar animales y en el barrio ms humilde de Pilar l reparta carne. Ponele que dos o tres animales mataba y le reparta carne a la gente, sigui rememorando.

Por fuera era un lobo, pero por adentro era una oveja

Julio Csar Romero, alias Romerito, comparti con Roberto Cabaas una amistad que ech raz desde su encuentro en el Cosmos de Nueva York, y supo de logros y alegras con la seleccin juvenil y mayor.

Yo le conoc a l en el 79 ya. l era tres aos ms joven que yo. Jugamos en la seleccin juvenil, despus la seleccin de mayores, fuimos campeones de Amrica. Pasamos muy bien nosotros en el Cosmos de Nueva York. Ah fue donde ms nos conocimos porque compartamos el mismo edificio, tres aos estuvimos juntos, recuerda a su amigo Roberto Cabaas el crack y querido Romerito.

El Tin y la Pantera son dos conos del ftbol paraguayo, hroes de la generacin que sigui el Mundial Mxico 86. No solo se complementaron en la delantera de la Albirroja, sino que trazaron una amistad que sigui vigente hasta los ltimos das de Roberto.

l era una persona fantstica, una persona extrovertida, diferente a todos los dems. Siempre compartimos, compartimos la vida diaria normalmente, especialmente cuando l tuvo fisura de columna. Ah compart mucho con l en su apartamento porque l estaba solo, recuerda Romero.

Compaeros en la seleccin y en el Cosmos, esta dupla se encontr en la Copa Amrica del 79 para lograr el tan ansiado ttulo, punta de lanza de aquella generacin de oro.

Para el Mundial 82 l se enoj y abandon la seleccin. Se enoj con mucha razn, porque no pudimos ir a ese Mundial porque los dirigentes se peleaban entre ellos. Y en el 86 compartimos la seleccin todas las eliminatorias. Todo ese proceso fue muy lindo y despus de dejarnos del ftbol seguimos compartiendo. Fue muy emocionante y muy gratificante para m, seala Romerito.

lanacion.com

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