La violación y asesinato de una niña indígena desata la indignación pública por el abuso sexual infantil en Paraguay
El país, además, tiene una de las tasas más altas de embarazos de menores de América Latina. Las víctimas y sus familias denuncian la cultura machista, la ausencia del Estado y la falta de educación sexual
Manifestacin contra el abuso sexual de menores en Paraguay, en mayo de 2012 (Reuters)
Maricel, una nia de 12 aos de la etnia guaran, comunidad de Manduviyu, en el Departamento de Itapu fue hallada muerta en un maizal el 29 de junio.Muri vctima de una hemorragia aguda tras haber sido violada.El sospechoso es un hombre de 26 aos de su mismo pueblo. Con el crimen de Maricel, ya son 5 los casos conocidos de nias o adolescentes indgenas abusadas en lo que va del ao.
Tras la serie de casos alarmantes en los que la violencia sexual contra nias jvenes ha culminado en asesinatos y embarazos infantiles, los activistas de derechos humanos en Paraguay han encabezado una ola de indignacin pblica.
Es casi como si hubiera un silencio cmplice. Necesitamos formar un acuerdo social entre todos: necesitamos mejorar como sociedad en nuestra proteccin de los nios y el respeto por sus vidas, afirm Anbal Cabrera, director ejecutivo del Grupo de Coordinacin para los Derechos de la Niez y la Adolescencia del Paraguay.
El 24 de febrero pasado una nia de 12 aos, Francisca Araujo Caceres, del Pueblo Mbya Guaran, fue estrangulada y abandonada atada de pies y manos en una mochila en un patio baldo en cercanas de la Terminal de mnibus de Asuncin. Despus del crimen, las agrupaciones indgenas convocaron con este afiche a una marcha para exigir justicia. Ore avei yvypra peẛicha, anive ore juka! (Nosotros tambin somos seres humanos, dejen de matarnos"), fue la convocatoria
La Articulacin de Mujeres Indgenas de Paraguay (MIPY) denunci una la clara ausencia de este Estado al que no le importa la vida de las nias y mujeres indgenas: Nuestro dolor aumenta ante la crueldad a la que fue sometida Maricel, de 12 aos, violada y asesinada en los yuyalesde Pirap, Itapa, y nuestra angustia no tiene consuelo. Las nias y las mujeres indgenas vivimos brutalidades diarias y a nuestro padecimiento ancestral por todo lo que han vivido nuestras madres y abuelas, agregamos el sufrimiento de lo que hoy est pasando ante nuestros ojos sin que a las autoridades, y a buena parte de la sociedad paraguaya, les importe.
Bernarda Pessoa, dirigente del pueblo indgena Qom y activista de la Organizacin de Mujeres Rurales e Indgenas (Conamuri), asegura que no se est haciendo lo suficiente para proteger a las nias, especialmente a las indgenas.
A principios de este ao, varios otros casos de extrema violencia sexual contra nias indgenas -incluyendo otro asesinato en la capital de Paraguay, Asuncin- provocaron una serie de grandes protestas exigiendo justicia.El Estado hace muy poco, dijo Pessoa aThe Guardian.Slo el pblico en general debate y protesta. Pero despus, es como si nada hubiera pasado. As es como terminan las historias de las muertes de muchos nios indgenas.
"Si protegen nuestros derechos somos ms felices", se lee en una de las pancartas de una marcha en Asuncin
Para Cabrera, en Paraguay hay una pandemia de violencia contra las nias.Su organizacin informa que cada dos horas se registra un acto de violencia sexual contra menores, y dijo que las cifras se habran intensificado durante el cierre por Covid-19
Y agreg:Estamos en una sociedad extremadamente machista y autoritaria que percibe a la nia o al nio como un objeto y no como un sujeto de derechos.Cabrera explic queuna clara seal de esta violencia sexual es el alto ndice de embarazos infantiles en Paraguay.
El 26 de junio, una nia de 11 aos dio a luz por cesrea despus de ser trasladada apresuradamente desde su casa en la ciudad nororiental de Pedro Juan Caballero a un hospital en la ciudad de Itaugu. La nia, cuyo embarazo fue descrito como de alto riesgo, fue denunciada como vctima de abusos sexuales por un nio de 14 aos que viva en la misma residencia, quien ha sido acusado. Se revel que las autoridades tenan conocimiento de otras cuatro nias menores de 14 aos que estaban embarazadas en la ciudad.
En un informe del Fondo de Poblacin de las Naciones Unidas se afirma que,en promedio, dos nias de entre 10 y 14 aos dan a luz todos los das en el Paraguay. El pas tiene una de las tasas ms altas de embarazos de nias y adolescentes de Amrica Latina,una regin que, en conjunto, tiene las segundas tasas ms altas del mundo.
Este caso reciente recuerda el del embarazo de otra nia de11 aos, que se dio a conocer con el seudnimo de Mainumby cuando su caso fue ampliamente difundido por la prensa internacional en 2015, lo que dio lugar a un intenso debate sobre el aborto en el Paraguay.A Mainumby -que fue abusada sexualmente por su padrastro- se le neg la posibilidad de abortar por el Estado, a pesar de las splicas de su familia y las protestas internacionales.
El aborto sigue siendo ilegal en Paraguay, excepto cuando se considera que la vida de la madre corre peligro, excepcin que rara vez se concede segn Cabrera. Una mujer fue detenida el 20 de junio acusada de haber convencido a su hija de 14 aos, que haba sido abusada sexualmente, de interrumpir su embarazo.
(Coordinadora por los Derechos de la Infancia y la Adolescencia)
Segn Cabrera, si bien la educacin sexual integral debera ser clave para prevenir la violencia sexual, estaba en gran medida ausente del sistema educativo paraguayo, altamente catlico. De hecho, en 2017, el Ministerio de Educacin decidi prohibir todo material que se considerara que se refera al nebuloso concepto de ideologa de gnero.
"Da nacional de lucha contra el abuso y la explotacin sexual de nias, nios y adolescentes", dice la bandera que encabez una movilizacin en la capital paraguaya
Para Neus Bernabeu, Asesora Regional de Gnero y Juventud para Amrica Latina y el Caribe del Fondo de Poblacin de las Naciones Unidas (UNFPA), en la regin, y en todo el mundo, persiste la idea de que las nias y mujeres no tienen el control sobre su cuerpo, sobre su vida, sobre su sexualidad. Estas prcticas nocivas son, a veces, costumbres o tradiciones culturales que provocan daos irreversibles en las nias.Las violaciones de nias tiene que ver con las prcticas nocivas, producto de una mirada hacia mujeres como mercanca, como objetos sexuales, como mano de obra gratuita, dijo a DW y explic la necesidad de la intervencin del Estado.
La Ministra de la Niez y de la Adolescencia, Teresa Martnez (EFE)
Teresa Martnez, ministra de la infancia y la adolescencia, est de acuerdo con la necesidad de cambiar la poltica. La educacin sexual integral debe incorporarse con fuerza desde el inicio del sistema educativo, dijo.Afirm que su ministerio ha logrado resultados alentadores de un programa piloto de educacin sexual para padres. Si bien se haban aprendido lecciones del caso de Mainumby, dijo, todava hay un largo camino por recorer.
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