Pedro Juan Caballero - 11 de julio de 2026
el mundo

Noche de terror en Turín

Publicado el 10/04/2017

La gran pregunta es: ¿Podrá el Barcelona repetir el milagro del santo Germán en el Camp Nou? Un psiquiatra diría que las psicopatías se reproducen como pesadillas en la mentes ganadoras. Nadie puede pensar en otro beso a la cúpula del cielo, porque será casi imposible que la Juventus se descomponga


Buffon se abraza con Higuaín ante un abatido Iniesta. 

Yo no me creo tanta filosofía parda y menos en el actual Barça. Luis Enrique le ha metido en la noche de las tormentas. No contento con haber destrozado con su ineptitud la filosofía táctica suprema, lo ha dejado como un equipo de contragolpe, pusilánime técnica y mentalmente.

Nadie cree ya en Luis Enrique y menos tras haberle pegado un tiro por la espalda a la entidad, al anunciar con tres títulos de por medio que renuncia, que abdica de sus obligaciones, como si el equipo le importara un pito.

La reacción de su jugadores le han dinamitado su decisión. Sin el impulso localista y nacionalista y sin el soporte inmaculado arbitral, fuera de casa , como en Turin, el bosquejo tenue y pálido del Barça ha sido un fantasma insoportable. Con el agravante de la casi desaparición por inhalación de Los Tres Sudamericanos, que son maravillosos con la ayuda de la marabunta del Camp Nou.

Si perdieron 2-0 en Málaga es fácil pensar que reciban tres ante la Juventus, ya que para mí es el equipo más sólido que he visto en este momento en Europa.

Esta vez sí, el Barça está sentenciado. Ni milagros ni trampas de mal jugador. El Barça de Luis Enrique, fuera de casa, sin el auxilio arbitral, es un impostor, como un doble malo de sí mismo. Como un boxeador que cae a la lona cada vez que le hacen una jugada de gol.

Lo de Turín ha sido un escándalo con la melodía de Raphael. Ahora resulta que Dybala es un proyectil más que una bala. No es para tanto. Es el grupo, el conjunto, la impetuosa sensación de equipo en la Juve la que ha metido una vez más en el manicomio de la inestabilidad a un mediocre conjunto promulgado por Luis Enrique.

El vicio aumenta por ese Neymar que sólo es un grano en semejante lugar. Un infecto pozo de desvirtudes. ¿Pero pregúntenle a Piqué al que le han puesto la sábana santa de Turín, como culpa de todos sus pecados. El Barça hizo la procesión del silencio de la Semana Santa, un martes. Así de pecadora se encuentra su alma futbolística. Veremos cómo es el alma blanca en Múnich, ya que como dice aquel mandarín de Valencia, la Liga es la mejor del mundo. Seguro.

Ancelotti: ''No me mueve ningún sentimiento de venganza''

Carlo Ancelotti, más delgado que cuando estaba en el Madrid, salió a rueda de prensa con chaqueta negra, polo azul y bien peinado, sin escudo del Bayern en el pecho, con ese aire desenfadado de alguien que lleva 30 años en la élite del fútbol europeo y, a estas alturas, no le pone nervioso casi nada. Un tipo que celebra sin euforias el gol de Ramos en Lisboa en el minuto 93 no va a perder el sueño por la ida de unos cuartos de final, por 'muy especial' que sea para él, como ha reconocido. ''Aún no hemos hablado del Madrid'', ha confesado Arturo Vidal, el guerrero chileno que manda en el centro del campo del Bayern. Puede ser una mentirijilla del jugador de la cresta, pero encaja en el libreto chill out de su entrenador. Su reivindicada ''mano blanda''.

La ausencia de tensión aparente no esconde el colmillo histórico del Bayern. Ancelotti y los dos futbolistas que han comparecido junto a él en la previa, Vidal y Robben, han repetido una idea que, a primera vista, sorprende antes de un duelo de tanta altura y presunta igualdad, un choque entre dos monstruos del continente. Atención, Zidane y compañía, el campeón alemán quiere sentenciar en la ida. Y suena a amenaza directa. ''Conseguir una buena ventaja para la vuelta'', han dicho los tres, en un discurso intencionadamente rebajado.

Robben asegura que a nadie en el vestuario le pesa el 0-4 de 2014. Será difícil para Ancelotti inyectar motivación con aquel recuerdo porque él estaba al frente de aquel Madrid. Como mucho podrá ejercer de antídoto. El italiano también ha querido eliminar cualquier carga emocional negativa del cruce. No le mueve ''la venganza'' ni el rencor por haber salido antes de lo que deseaba del club blanco. ''Tengo mucho cariño a todos allí, también a Zizou, que lo está haciendo muy bien. Sólo quiero que mi equipo haga un buen partido, un buen fútbol y pueda ganar el partido', asegura el italiano, que bromeó cuando le preguntaron por la delantera madridista.

Él ya demostró ser fiel defensor de la BBC. ''Tener jugadores como Cristiano, Bale y Benzema es una suerte y no un problema, y creo que Zizou piensa lo mismo'', reveló antes de dejar una broma final: ''Me gustaría ver a CR en el banquillo, Benzema en la grada y que Bale estuviera en casa''.

''Sin miedo a nada''

Zidane, alumno de la escuela ancelottista, salió también relajado y optimista, con tono de domingo por la mañana al sol. ''No tengo miedo a nada, sólo me preocupa lo que hagamos nosotros'', aseguró cuando le repasaron los poderes ofensivos de su rival. ''Conocernos tanto no es una ventaja ni una desventaja'', ha dicho sobre su relación con Ancelotti. A la BBC también la ha puesto en valor: ''Son jugadores con experiencia y acostumbrados a las críticas. A ellos este tipo de partidos les mola''.

A Toni Kroos, el futbolista blanco en la convocatoria, tampoco le pesa su hsitoria en el Bayern. ''Para mí no me influye, quiero imponer mi estilo y ya está'', apuntó antes de cortar rotundo al periodista que le sugirió que respondiera en español: ''Esto es Alemania y aquí todo se habla en alemán''.

Fuente: elmundo.es
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