"Es importante traer paz y tranquilidad en la transición"
-Tuvo una dilatada carrera en el Poder Judicial, ¿cómo observa a lo largo de estos años el desarrollo de la justicia en Paraguay?
-En primer lugar, quiero resaltar que fue un proceso no muy fácil por el tema presupuesto. Siempre dije que el hecho de que no cuente con recursos propios hace que todo sea muy lento, la burocracia, para poder potenciar al Poder Judicial.
En segundo lugar, cuando se piensa en creación de fueros, el problema también radica que esa creación que hace el Poder Judicial, que considera importante por la fluidez de los casos que se presentan en ese departamento; sin embargo, llegado el momento, se destina a otros departamentos que tienen poca movilidad o pocos expedientes. Hasta que no se respete el presupuesto como tal y también lo que solicita sobre la creación de fueros, creo que va a ser difícil concretar y se pueda estar al día en los expedientes porque es importante el apoyo económico en infraestructura; como por ejemplo, el expediente electrónico, que no se puede hacer realidad en su totalidad, ya que comienza en un juzgado y un tribunal civil y comercial y así sucesivamente se va aumentando. Igualmente en el área penal, comenzó con la parte de los expedientes electrónicos, en ciertas etapas que se hacían por escrito y en forma electrónica.
Entonces, vemos que nunca puede tener un proceso que se dé en todas las instancias o en todos los fueros. Hay que ir haciendo de a poco. El resultado no se ve, no se constata y no llega a los abogados ni a los justiciables. Es importante que alguna vez el PJ tenga sus recursos propios y destinar a lo que como primer y principal responsable de la administración de justicia debe hacer es dar donde realmente existen falencias.
-Hay muchas críticas a la labor judicial, ¿cree que por medio de un cambio de la Constitución, el Poder Judicial debe ser objeto de reforma?
-En primer lugar, las críticas son debidas a la morosidad. Quiero dividir las cosas, lo ideal sería oralizar las instancias y en todos los fueros, pero esto, hasta el momento, es imposible. En el fuero penal está organizado el Tribunal de Sentencia, pero no las demás instancias. Esto hace que no se pueda llegar en corto tiempo a una sentencia, ni qué decir de los otros fueros.
El día que esto se pueda oralizar, allí se puede hablar de que los casos se resolverán en un corto tiempo; sobre todo, se van a transparentar. Al ser oral, es público; entonces, las personas pueden seguir el proceso en forma oral y saber qué está pasando en cada caso. Cosa que cuando es escrito hace que se dilaten las causas en su resolución y no se sepa cómo se está llevando el expediente.
Sobre la reforma, creo que tiene que venir primero desde adentro, porque solo el que está dentro (de la Justicia) sabe cuáles son las falencias que tiene que enfrentar día a día. Es muy difícil para que las personas que están afuera puedan entenderlo. Es importante por eso que la propuesta venga primero de quienes integran el Poder Judicial.
-Usted es la primera mujer en la Corte y ahora en el Poder Ejecutivo, como vicepresidenta. ¿Su ascenso a estos cargos es una reivindicación de la mujer paraguaya?
-El proceso de ingreso al Poder Judicial y luego llegar a lo que sería presidente o presidenta no se dio de un día para el otro. Durante el tiempo de funcionariado judicial, en mi caso particular, tuve que pasar por varias etapas. Primero, en la procuraduría, en la Defensoría, en la Fiscalía, para llegar luego a ser jueza de primera instancia.
En los varones, el actuario directamente iba a un juzgado, es como si se iba probando si la actuaria estaba en condiciones de llegar o no a un juzgado. Para llegar a la Corte fue más difícil. Después de 100 años, que una mujer integre una Corte privativa de varones era casi imposible. Cuando una persona que entra al PJ quiere revertir sus experiencias para llegar a la Corte, es importante, porque eso hará que ella se mantenga en su postura y siga adelante.
Además de la experiencia, otra cosa importante es que uno tenga claro lo que quiere hacer en lo que se llama la carrera judicial. Es decir, de funcionaria judicial pasar a ser magistrada porque no tenemos la ley ni del funcionario judicial ni administrativo dentro del Poder Judicial, ni tampoco de la ley de la carrera del magistrado judicial. Esto, más bien, debe tenerlo incorporada la persona porque cuál es la culminación de una carrera en este ámbito: llegar a la Corte suprema, que es la máxima aspiración.
-En esta coyuntura política que la deja a usted como vicepresidenta, ¿qué espera dejar en este breve tiempo en el cargo?
-En este cargo, lo primero que haré es un corte administrativo y de acuerdo a la auditoría, al inventario, esto se transparente de cómo va a quedar. Segundo, insistir en la gestión social porque como funcionarios públicos nuestra tarea es servir al pueblo y porque nuestro salario proviene del pueblo, por eso tenemos que ser servidores y servidoras. Por eso insisto mucho en que el Estado siempre tiene que cumplir ese rol social y con especial atención hacia los vulnerables.
Por ejemplo, los pueblos originarios, las personas adultas mayores, los niños y niñas, fortalecer la familia y en especial a lo que hace al aspecto social. ¿En qué sentido? Hay aquí una oficina de gestión social, hasta el presente se realizaron actividades para que todos los centros de salud cuenten con una oficina del registro civil de las personas como para identificaciones; esto es para que todos los niños y niñas, desde su nacimiento, cuenten con su derecho a la identidad, que luego del derecho a la vida es el que debe ser reconocido inmediatamente.





