Piden a Marito que no le tiemble el pulso para sacar a inútiles y corruptos
El ex senador colorado Hugo Estigarribia dijo que el desafío para el 2019 de Mario Abdo Benítez es no dar rienda suelta a los favores políticos y quitar a los que no responden al Gobierno.
Análisis. El ex senador Hugo Estigarribia habló de los desafíos de Marito para el 2019.
El actual gobierno de Mario Abdo Benítez, quien está en el poder desde apenas 138 días, tendrá su mayor desafío en el 2019, año en que se plantea llevar adelante cambios estructurales. El abogado constitucionalista y ex senador colorado Hugo Estigarribia señala las fortalezas y debilidades del actual mandatario para encarar el año entrante.
En este sentido, señaló a Marito como un líder no autoritario que busca consensos, pero a su vez con muchas deudas políticas en su entorno, por lo que insta a que “no le tiemble la mano” cuando deba quitar a las figuras que no respondan las expectativas, que sean corruptas o fuertemente sospechadas.
Liderazgos. “Del liderazgo de un presidente con mucho poder económico y medios de comunicación (Horacio Cartes) pasamos a un presidente con un liderazgo sostenido por otros caciques políticos del Partido Colorado, tratando él de hacer favores a todos para gobernar, y con una oposición que fue su aliada para evitar la enmienda. Entonces tenemos un presidente con un liderazgo basado no en el dinero, sino en construir consensos, con una oposición interna en el partido, con un líder con mucho dinero, concentración de medios, pero minoritario en el Congreso aunque maneja el Partido Colorado”, señaló Estigarribia.
Dijo que el cartismo busca dar una imagen de debilidad de Marito con una gran cantidad de periodistas que ahora fueron contratados por su Grupo, pero que aún así el presidente se fortalece con los consensos que logra.
“Cuando el presidente no es demasiado fuerte política ni económicamente, la democracia se afianza en Paraguay. Por ejemplo, el señor Duarte Frutos, con su estilo autoritario casi hizo violar la Constitución cuando quiso la reelección y luego ser senador, después vino un liderazgo no autoritario como el de Lugo y se fortaleció, las facciones políticas tuvieron que negociar y coexistir, luego vino el liderazgo autoritario de Cartes otra vez, y se afectó gravemente la democracia con el intento de enmienda por la reelección que terminó en el asesinato de Rodrigo Quintana y la quema del Congreso”, explicó.
Sostuvo que el liderazgo democrático se construye basándose en compartir el poder, lo cual señala que sucede con Marito, y lo califica de fortaleza, y auspicioso para la institucionalidad del país.
Lo negativo. Respecto a las debilidades del presidente actual, indicó que son los favores que debe en la interna colorada, con lo que llega a colocar a gente no adecuada en cargos muy importantes.
“Entonces, ¿cuál es el desafío de Marito para el 2019? Es darles un tiempo para que trabajen los favorecidos y luego sacarlos, que no le tiemble el pulso para sacar a la gente que no funciona, para que su gobierno sea eficiente, terminar de pagar los favores políticos, y no solo con los nueve senadores que tuvo a su alrededor”, expresó.
Habló de varios dirigentes colorados históricos y muy idóneos para ocupar cargos o asesorar al mandatario, y hasta habló de dar cargos a dirigentes de la oposición que tenga capacidad de responder a lo que necesita el país.
Gobernabilidad. Estigarribia habló de los consensos que debe realizar el próximo año Marito en cuanto a los cargos que deberán negociar, y calificó de error el no haber apoyado el juicio político a los ministros del Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE), ya que tenían mandato vencido y chicanearon con la Corte Suprema para lograr su inamovilidad en el cargo.
“Debieron avanzar y destituirlos, y después negociar, no al revés, negociar primero y luego destituirlos. Luego tenemos lo de la terna por la vacancia de Blanco… también viene la vacancia de Torres Kirmser y en el 2020 Miriam Peña”, dijo.
Indicó que estos cambios generarán una nueva mayoría en la Corte, lo cual será clave, y dio énfasis a que el Ejecutivo mantenga su perfil independiente y no busque generar un Poder Judicial a medida como otros mandatarios lo hicieron.
Amplia agenda de temas debe ser tratada por el Gobierno en el 2019
El 2019 trae para el gobierno de Mario Abdo Benítez una cargada agenda de temas como la impulsada Reforma Electoral, los cambios en la Corte Suprema de Justicia (CSJ), negociaciones diversas en el ámbito nacional e internacional, enfrentar una economía afectada por los países vecinos, y los temas de seguridad interna.El ex senador Hugo Estigarribia se refirió al combate contra el autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), advirtiendo el peligro del avance hacia San Pedro y Amambay. “Los nexos que pueda generar el EPP con grupos delictivos del Brasil son peligrosos”, dijo. Señaló como positiva la política de extraditar a los narcos brasileños y perseguir el lavado de dinero, para que el país deje de ser refugio de bandidos.Habló de aumentar las ayudas a los pequeños productores e impulsar de una vez la mentada Reforma Agraria. “El IBR y el Indert han producido muchos ricos, pero no ha llegado a la gente”, dijo.Política exterior. El ex senador dijo que Paraguay abandonó con Cartes la política de neutralidad respecto al tema de Medio Oriente, y que si bien Marito dio un giro a esto, ahora el conflicto es con Israel. “Tenemos que definir a qué jugamos”, dijo.En lo que hace al Mercosur, señaló que el apoyo a Bolivia para que ingrese al bloque puede ser interesante por la salida al Pacífico, pero que se complica con la posible reelección de Evo Morales a quien el referéndum le había rechazado, pero la Corte habilitó.Sobre las negociaciones con Itaipú y Yacyretá, dijo que esto se debe empezar en el 2019, y que los nuevos embajadores deben responder.“Hay que atender que no haya corrupción ahí, en los tratos con Yacyretá e Itaipú”, expresó. Subrayó la construcción de los nuevos puentes con Brasil, pero que Itaipú no debe salir de su rol institucional y convertirse en el Estado paraguayo que soluciona todo. “El presidente debe tener la serenidad e idea clara de lo que requiere el Paraguay, y por otro lado la oposición debe saber negociar y fortalecer la institucionalidad”, manifestó.





