Se calientan las internas liberales
Hasta ahora, las internas del PLRA, en donde los afiliados elegirán a candidatos a intendentes y concejales de varios distritos y al nuevo presidente del partido, habían pasado desapercibidas, más que nada porque no hay competencia en cuanto a la Intendencia de Asunción, lo que hizo que mucho del interés se perdiera.
Sin embargo, en esta última semana se siente mayor intensidad, especialmente en los candidatos a presidir el mayor partido de la oposición. Dos candidatos al cargo, Dionisio Amarilla y Éver Villalba, han aumentado la belicosidad de sus discursos en los últimos días.
Amarilla acusa a Villalba de pretender infiltrar ideas de izquierda dentro del PLRA, lo cual, en realidad, no es nada extraño ya que, si bien el partido es de origen liberal, de derechas, siempre tuvo un abierto coqueteo con la izquierda y, en algunos casos, con la balanza claramente inclinada hacia ella.
Según Amarilla, “Villalba se apartó del liberalismo; no tiene una visión de país bajo los principios liberales. Vamos a defender el liberalismo que protege a los productores, la propiedad privada, el libre mercado y el trabajo digno”.
Esta opinión se produjo luego de que Villalba presentara ante el Senado un proyecto de ley que regula el precio de la carne vacuna en el país.
La propuesta incluso fue calificada por otros parlamentarios como Eduardo Nakayama de comunista, ya que fija márgenes de ganancia es una medida intervencionista que atenta contra el libre mercado y puede generar resultados catastróficos como en Argentina y Venezuela.

“Eso no es liberalismo; eso es perseguir a los productores. Esa es una postura de izquierda. No se puede hablar de liberalismo y al mismo tiempo golpear al campo”, mencionó Amarilla en un encuentro político en el distrito Mbarakaju con productores agroexportadores del departamento de Alto Paraná.
Durante el encuentro con Amarilla, los productores remarcaron la necesidad de defender la propiedad privada, la seguridad jurídica, la libertad de producción y el fortalecimiento del trabajo rural. A la vez expresaron su preocupación por proyectos legislativos vinculados al medioambiente que, según argumentaron, podrían afectar el uso de insumos agrícolas y generar incertidumbre jurídica para el sector.
Advirtieron también que una normativa ambiental mal enfocada podría “criminalizar la producción” en un país cuya economía depende fuertemente del agro, y reclamaron reglas claras que garanticen inversión, previsibilidad y crecimiento.
El encuentro político concluyó con el compromiso de los productores de continuar articulando acciones políticas y gremiales en defensa del desarrollo agropecuario y del crecimiento económico regional.
adndigital.com





