Venezuela, entre Trump y un chavismo edulcorado a un mes del ataque militar
Hoy se cumple un mes del operativo que acabó con la captura y derrocamiento de Nicolás Maduro. El sorpresivo ataque militar dejó en offside a la cúpula del régimen chavista y sin reacción a sus aliados.
Respaldo. Pese a que reivindican a Maduro, el chavismo deposita sus fichas en Rodríguez.
PEDRO MATTEY/AFP
CARACAS
Un mes después del ataque militar de EEUU contra su territorio, Venezuela se mantiene expectante ante un futuro cuyas líneas están atadas a la Casa Blanca, con un chavismo en pleno reacomodo sin Nicolás Maduro al frente y una oposición hasta ahora relegada en un nuevo escenario dominado por la figura de Donald Trump.
Los misiles que impactaron el 3 de enero en el país petrolero convirtieron una remota hipótesis en una realidad que Trump exhibe como ejemplo de la política que Washington está dispuesto a repetir localmente, pero también, tal como ha advertido, a aplicar en otros lugares donde no prospere la opción del diálogo, como dijo con Irán.
La inesperada maniobra militar, dijeron a EFE analistas, ha dejado en evidencia un cambio en la geopolítica mundial, al que aliados tradicionales de Caracas, como Cuba, China y Rusia, e incluso el mismo chavismo se están ajustando.
“Contrario a lo que esperaban muchos actores venezolanos –que apostaban por una ‘barrida’ que dejara el tablero limpio–, el resultado (de la operación) ha sido funcional tanto para Washington como para el chavismo remanente en términos de sus objetivos de corto y mediano plazo”, escribió el investigador y consultor Juan Manuel Trak en una de sus columnas.
La salida de Maduro y la juramentación de Delcy Rodríguez como presidenta encargada la han convertido en protagonista del diálogo con EEUU, pero a la vez en una dirigente en torno a la cual el chavismo –acostumbrado, según el politólogo Piero Trepiccione, a estar bajo un “hiperliderazgo”– cerró filas. La ascensión de Delcy Rodríguez supone para el chavismo el tercer cambio de liderazgo, después de Chávez y Maduro.
AGAZAPADOS. ”Es un país que está expectante. Es un contexto lleno de expectativas, de esperanzas, pero también de incertidumbre y de mucha prudencia, sobre todo mucha prudencia”, aseguró a Trepiccione al valorar el ambiente en el país, aunque advirtió que la gente también “está esperando demasiados cambios en poco tiempo”. Para este analista de entorno, Venezuela atraviesa un “proceso de estabilización acordado” –no todavía una transición– en el que sobresalen como “dos grandes actores” el Gobierno de EEUU, por un lado, y quienes “ejercían el control institucional y territorial del país” y “ahora están siguiendo los dictámenes de esos acuerdos”. Y aunque los expertos, entre ellos Trepiccione, pronostican un proceso “de largo aliento”, el desarrollo de los acontecimientos desde la madrugada del 3 de enero ha sido precipitado. Esa noche, la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ordenó a Rodríguez asumir y ejercer “en condición de encargada”, hecho que se consumó el 5 de enero, luego de que el mando militar respaldara la juramentación. Dos días después, Rodríguez destituyó al mayor general Javier Marcano Tábata, comandante hasta entonces de la Guardia de Honor Presidencial y designó en su reemplazo al general Gustavo González López.
Líder opositora quiere definir “cronograma de transición”
La líder opositora venezolana, María Corina Machado está dispuesta a reunirse con la presidenta interina Delcy Rodríguez “si es necesario” para establecer un “cronograma de transición”, informaron medios colombianos tras mantener una conversación con la Nobel de la Paz.


María Corina Machado
OLIVER CONTRERAS/AFP
El periódico El Tiempo y Caracol Radio señalaron que Machado abrió la puerta a reunirse con la líder chavista tras la captura del derrocado Nicolás Maduro el 3 de enero.
“Si es necesario intercambiar en algún encuentro a los efectos de definir el avance de un cronograma de transición, pues se hará”, dijo Machado, citada por el diario de mayor circulación en Colombia que participó de una videoconferencia con la dirigente opositora y medios locales.
En la Venezuela pos-Maduro el rol de Machado sigue siendo una incógnita.
Donald Trump cuestionó tras la detención de Maduro la capacidad de la opositora para asumir como presidenta, pero bajó el tono luego de recibir de su parte la medalla del Nobel de Paz a mediados de enero.
La oposición denuncia fraude en las elecciones presidenciales de julio de 2024, en las que Maduro fue reelegido.
Machado sigue fuera de Venezuela desde diciembre, cuando salió de la clandestinidad para viajar a Oslo, donde recibió el premio en diciembre. La líder opositora venezolana afirmó el pasado domingo que no cree que su vida corra peligro si regresa a Venezuela, gracias a la “presión” que EEUU ejerce sobre Caracas. AFP - EFE
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