Video viral de pelea callejera descubre trasfondo de acoso y violencia
Un video donde se observa a dos hombres peleándose que fue viralizado a través de las redes sociales, oculta un trasfondo que tiene a una joven como víctima de violencia.
A través de grupos de WhatsApp y páginas en Facebook se empezaron a viralizar imágenes de un hombre aparentemente mayor peleando con otro de menor edad frente a una mujer. La pelea es seguida por personas que iban a bordo de un bus del transporte público.
La mujer que aparece en el video se llama Rosy Alderete, era promotora y estudiante de ingeniería en Informática y modelaje mientras que los hombres son Cristian Manuel Urunaga (33) su expareja, y su padre.
Alderete relató a la 800 AM que el video muestra imágenes ocurridas el 14 de abril en la localidad de Yataity, departamento de Guairá. Expresó que vivió con Urunaga durante un año en Villarrica y que la relación se terminó luego de un viaje.
“Yo viajé con él a Asunción a un curso de modelaje que estaba haciendo con HR. Viajamos ese sábado pero por el camino se puso celoso y me propinó varios golpes. Me decidí a denunciarle, hice mi denuncia ese mismo sábado (24 de marzo) y esa denuncia llevé al Juzgado de Paz el lunes donde me dieron la orden de restricción”, sostuvo.
El sábado siguiente, luego de la Semana Santa, Rosy recordó que fue a esperar colectivo frente a la Comisaría de Yataity. En un momento, llegó Urunaga y, según relató, intentó secuestrarla. “Quería forzarme a entrar a su vehículo. Yo grité y un policía salió a socorrerme. Se asustó y desapareció de ahí (su expareja)”, dijo.
Al rato, Urunaga volvió e intentó nuevamente forcejearla pero nuevamente pudo salvarse de él y llegar a Asunción para continuar con su curso.
Luego de terminar su curso, Rosy tomó el bus rumbo a Yataity y se comunicó con su padre con quien iba a encontrarse en un cruce de la localidad. Al llegar, apareció otra vez Urunaga quien mantuvo una pelea contra el papá de la joven y el hecho fue el que quedó grabado.
“Ese tipo siguió acosándome. Es radiólogo del Hospital de Villarrica. Tuve que dejar todo porque el tipo me seguía. Por esas razones tuve que dejar mis estudios. Soy promotora y dejé mi trabajo. Estaba estudiando ingeniería en Informática. Mi curso de Asunción también tuve que dejar”, indicó.
Rosy dijo que se considera en prisión domiciliaria porque Urunaga está a la espera de que ella salga. Según dijo, su intención es arreglar la situación que tienen y volver. Recordó que en varias ocasiones la golpeó pro la cara y que ella pensaba que no iba a volver a ocurrir pero que los episodios terminaban repitiéndose.
El caso debe ser investigado por la fiscal Perla Cáceres de Battaglia pero, según dijo, su caso no se mueve porque en la Fiscalía hay una huelga.





