Francia recupera la calma y aguarda un sábado desafiante
Seguridad. Toque de queda surte efecto. Se reforzará despliegue policial para marcha del sábado
París. Policías desplegados durante el toque de queda.
SIMON WOHLFAHRT/AFP
AFP y EFE
PARÍS
Los tribunales franceses empezaron a juzgar a los detenidos durante los disturbios del fin de semana, mientras el Gobierno vivió una nueva noche este martes para acabar de retomar el control.
La segunda mayor economía de la Unión Europea vivió el sábado algunos de sus peores episodios de violencia callejera de los últimos años, apenas seis meses antes de que el país elija al sucesor del presidente centroderechista Emmanuel Macron.
Las imágenes de enfrentamientos, de edificios públicos incendiados y de saqueos de tiendas dieron la vuelta al mundo, por lo que varios países, entre ellos EEUU, China y Alemania, llamaron a la vigilancia a sus ciudadanos en Francia.
Dispositivo policial “masivo”. El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, reconoció este martes errores de seguridad en el control de los disturbios y anunció un dispositivo policial “masivo” para el próximo sábado, cuando están convocadas nuevas manifestaciones de los chalecos amarillos y de los estudiantes. ”Hemos aprendido la lección”, dijo Lecornu ante la Asamblea Nacional, donde reconoció que el dispositivo policial del pasado fin de semana fue “demasiado estático” y que no movilizaron suficientes agentes. El jefe del Ejecutivo aseguró que la prioridad es “recuperar el orden de forma inmediata” y aseguró que los toques de queda parciales impuestos desde algunas grandes ciudades “han permitido devolver la calma”.
El primer ministro reconoció que las fuerzas del orden se aplicaron para evitar que grupos “organizados” llegaran al Elíseo o a la sede del Gobierno y señaló que “en una democracia no se permite a grupúsculos facciosos” alcanzar los centros de poder.
Lecornu acusó a grupúsculos de “ultraizquierda” de planificar “un esquema insurreccional” en algunos lugares, y puso como ejemplo el incendio del ayuntamiento de Limoges, por el que se detuvo a un hombre de 34 años.
Los servicios de inteligencia entienden por “ultraizquierda” a grupos antifascistas, anarquistas o anarco-autónomos, a quienes se habrían sumado el sábado miembros de la “extrema izquierda radical”, representada por partidos de corte revolucionario.
En el mismo marco, el ministro del Interior, Laurent Nuñez, aseguró que el despliegue policial “será mayor”, al tiempo que “se revisará la doctrina en términos de medios, de volumen”, pero también en “reactividad, de movilidad, para impactar en los grupos que atacan a las fuerzas del orden de manera extremadamente planificada”.

Para prevenir disturbios, Milán se refuerza con 500 militares
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, anunció este martes el despliegue de 500 soldados en Milán hasta fin de año tras los saqueos y enfrentamientos del fin de semana entre la policía y manifestantes.
Meloni declaró en un video difundido en X que en una reunión de gabinete se aprobaron medidas para facilitar la detención de menores, imponer multas a sus padres por cualquier daño causado y tipificar el delito de “participación violenta en una manifestación”.
“Protestar es un derecho. Destruir nuestras ciudades no lo es”, escribió en X.
Cientos de manifestantes fueron detenidos durante dos días de disturbios en Milán, el sábado y el domingo, y decenas de agentes resultaron heridos.
Varias tiendas de lujo de la capital de la moda italiana fueron saqueadas.
Algunos comercios han permanecido cerrados, han retirado artículos de sus escaparates o han reforzado las medidas de seguridad. Se prevén nuevas protestas el fin de semana.
Sin embargo, los medios italianos reportaron que el Consejo de Gabinete no aprobó que se otorgaran facultades policiales a los soldados, como se esperaba, debido a la oposición del presidente Sergio Mattarella. AFP
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