Más de 150 gua’a embellecen el cielo en el Departamento Central
Reproducción. Aves hallan espacio para nidos en refugio de Luque y también en otras ciudades. Peligro. Tala de árboles, construcción de altos edificios y tráfico ilegal amenazan a guacamayos.
Postal. Imagen compartida con Asora Paraguay de un avistaje ciudadano de dos ejemplares en Central.
Foto: Gentileza.
El cielo en las distintas ciudades que conforman el departamento Central ofrece a diario una bella imagen, la de los guacamayos que vuelan y exploran distintos puntos, tanto para alimentarse como para construir posibles nidos.
Actualmente, se calcula que más de 150 ejemplares de guacamayos sobrevuelan esta parte del país, según informó Enzo Espínola, encargado del proyecto “Gua’a Urbanos” de la Asociación de Ornitófilos y Afines (Asora) del Paraguay.
“En los monitoreos que hacemos de forma constante por todo el departamento Central, y gracias a la información que nos brinda la ciudadanía mediante fotos que nos envían al WhatsApp, vemos que los guacamayos están bien en lo que se refiere a salud y población”, dijo Espínola en contacto con Última Hora.
Precisó que los más de 150 guacamayos se desplazan por ciudades como Luque, Fernando de la Mora, Villa Elisa, San Lorenzo, Capiatá, Areguá, entre otros lugares. En promedio, según explicó el encargado del proyecto, estas aves recorren unos 25 kilómetros al día.
Esta próspera población de guacamayos es en parte el resultado de los esfuerzos de Asora Paraguay y los cuidados que se realizan dentro de su refugio ubicado en Luque, donde la asociación además ofrece visitas guiadas y talleres juveniles para educar acerca de la naturaleza y las necesidades que tienen las aves.
“Nuestro objetivo principal es que todos los guacamayos que nos traen, ya sea producto del tráfico ilegal, de la tenencia ilegal también muchas veces o de los guacamayos que nos donan, que anteriormente fueron mascotas, poder liberar nuevamente o por primera vez en varios casos”, resaltó Espínola.
Subrayó que el objetivo del refugio no es mantener a las aves en cautiverio, sino liberarlos “en la mayor cantidad posible, y que estas parejas que se van liberando (desde el refugio) vayan reproduciéndose en los nidos naturales en la ciudad”.
Espínola se refirió a los nidos de los guacamayos y contó que en el refugio existe una pareja asentada que todos los años pone huevos.
“Tenemos un pichón por año que sale prácticamente. Los nidos artificiales ponemos en casos muy específicos. Nos enfocamos en los naturales, que son las palmeras imperiales en lo que es la naturaleza urbana”, explicó.
Características. De acuerdo con el director de Asora, Gustavo Espínola, las especies que cuidan en el refugio tienen un promedio de vida de 100 años. El guacamayo azul, “el más grande del mundo”, mide 1 metro 10 centímetros de pico a cola, en promedio, y pone 2 huevos cada año.
El guacamayo rojo mide 90 centímetros, y el amarillo, entre 70 a 80 centímetros, también de pico a cola. El peso promedio de las especies es de 1 kilo 200 gramos.
En lo que respecta a la alimentación, los azules, como indicó Espínola, se alimentan de la palmera yatay. En cambio, los rojos y los amarillos consumen “todo tipo de semillas de los árboles nativos”, como el tajý, el yvyrá pytá, el pindó, que es “chocolate para ellos”, además de árboles frutales, como las sombrillas, el mango, el guayabo y el árbol de mamón.
Las principales amenazas para estas criaturas son tres: la deforestación, porque los deja sin hábitat natural; la transformación del hábitat. Gustavo ofreció el ejemplo de Itaipú, que pese a destacarse como generador de electricidad afectó hectáreas de selva. El tercer causal de la desaparición es el tráfico ilegal.

Pareja. Los guacamayos amarillos pueden llegar a medir entre 70 a 80 centímetros.
Nido. Pareja de guacamayos sondeando un posible nido natural.
Recomiendan que no se alimente a los guacamayos
Desde Asora Paraguay, recomiendan a la ciudadanía que no se alimente a los guacamayos que se observan sobrevolando la ciudad. Enzo Espínola, encargado del proyecto Gua’a Urbanos, aseguró que es comprensible que existan personas que busquen dejarles platos de comida encima de sus murallas o techos, pero indicó que esto debe evitarse.
“Hay gente que se preocupa de que se muera de hambre, pero eso realmente no va a pasar de forma natural. Porque en nuestro proyecto están contemplados los árboles con frutas y con semillas en el departamento Central, que por suerte tenemos una buena cantidad”, aseguró.
Añadió, sin embargo, que actualmente el problema reside en la tala de árboles y en la instalación de gran cantidad de edificios y casas que se construyen sin tener en cuenta los posibles impactos ambientales.
“La recomendación que le damos a la gente es que, si pueden, si tienen un patio, plantar árboles con fruta o de semillas para que ellos siempre puedan tener un sustento de alimentación”, refirió.
Remarcó que el contacto directo con las aves debe evitarse, y que ofrecerles platos de comida puede volverlos inclusive dependientes del ser humano.
Recordó, por otro lado, que en Asora están abiertos a las visitas de grupos de colegios, de escuelas, como también de grupos universitarios de todas las carreras. Facilitó el contacto (0981) 443-344.
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