Pedro Juan Caballero - 29 de julio de 2026
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Senadores arremeten contra Lula y piden el repudio oficial a sus declaraciones

Publicado el 29/07/2026

A pedido del opositor Eduardo Nakayama (PLRA), el Senado analizará un proyecto de declaración que repudia los dichos del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, de que Paraguay había iniciado la Guerra de la Triple Alianza. Varios legisladores expresaron su molestia por las expresiones y rememoraron las trágicas consecuencias que tuvo el conflicto bélico para el Paraguay.


Senadores expresan repudio a las declaraciones de Lula da Silva. 

Foto: Rodrigo Villamayor.

Por mayoría de votos de los senadores, el proyecto de declaración que repudia las expresiones del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva se tratará como primer punto del orden del día de la sesión extraordinaria. Como es habitual, la ordinaria se levantó por falta de cuórum.

El proyectista Eduardo Nakayama argumentó que Lula hizo una “omisión grosera y grave” dejando de lado que fue el Brasil el que inició la Guerra de la Triple Alianza al invadir el Uruguay en 1864.

En ese sentido recordó la nota del 30 de agosto que había enviado el canciller paraguayo José Berges advirtiendo que cualquier invasión al Uruguay significaría una declaración de guerra para el Paraguay; sin embargo, el entonces Imperio del Brasil con “vocación expansionista e intervencionista” ignoró este aviso.

Asimismo, Nakayama reiteró su malestar por el silencio del Gobierno, en la misma línea que los propios legisladores cartistas que esperaban un pronunciamiento desde la Cancillería.

“Ningún sentido. Yo manifesté en reiteradas ocasiones que el presidente (Santiago) Peña debía haber respondido con fuerza y firmeza inmediatamente este agravio innecesario por parte del presidente Lula, sobre todo considerando que si vamos a ver el índice global de la paz, el Paraguay es el tercer país más pacífico de la región, solamente detrás de Uruguay y Chile; sin embargo, Brasil está en el octavo lugar, si vamos a ir por belicosidad”, dijo antes de ingresar a la sala de sesiones.

Así también se mostró a favor del intercambio de trofeos de guerra porque demuestra la grandeza de un país y recordó que Paraguay devolvió a Bolivia un tanque correspondiente a la Guerra del Chaco, inmediatamente después de la caída de la dictadura stronista.

“Si Brasil y sus sucesivos gobiernos siguen aferrándose a pedazos de hierro, pensando que eso les dan gloria, yo creo que están en el camino equivocado. La Argentina ha devuelto el Cañón Criollo, ha devuelto una gran cantidad de trofeos de guerra, banderas, etc.; el Uruguay fue el primero que lo hizo en 1885 a través del general Máximo Santos, por eso tenemos una avenida con ese nombre, presidente del Uruguay, y por eso tenemos una Plaza Uruguaya en conmemoración a la República del Uruguay, que fue el primero en devolver los trofeos de guerra y condonar la deuda infame que nos impusieron después de 1870”, rememoró.

Por otro lado, mencionó que Paraguay no es amenaza para ningún país y menos para el Brasil, teniendo en cuenta el bajo presupuesto militar.

En la misma línea se pronunció José Oviedo, de Yo Creo, quien recordó la Batalla de Acosta Ñu, donde murieron alrededor de 3.500 niños a manos de los extranjeros. Dijo que en Valenzuela 30 mujeres fueron encerradas y quemadas vivas en una fábrica de pólvora, en tanto que en Piribebuy 600 personas fueron asesinadas de la misma manera en el hospital local.

“Aquí el infierno hizo sucursal y del Conde D’Eu, el diablo hizo su hijo”, afirmó sobre el comandante de las fuerzas brasileñas en la Guerra de la Triple Alianza.

Asimismo repitió cómo fue que el Brasil inició la guerra y no el Paraguay, como había afirmado recientemente Lula.

“Presidente Lula si no sabe de la historia de su país, no busque simplificar procesos históricos bajo su ignorancia, mejor devuelvan los trofeos de guerra, el Cañón Cristiano, el archivo nacional, reconozcan el genocidio, porque Paraguay perdió en aquella época el 70% de su población, como ningún otro genocidio en la historia del mundo”, lanzó.

En la Cámara de Diputados, los legisladores dieron potestad a la Mesa Directiva de analizar una posición oficial contra las expresiones del brasileño.

El senador Ignacio Iramain cuestionó las afirmaciones de Lula al sostener que “un país que respeta su historia no necesita falsificarla” y afirmó que el mandatario brasileño “recortó” los hechos históricos para presentar a Brasil como víctima. Recordó que Paraguay nunca invadió Uruguay y sostuvo que la invasión brasileña a ese país fue el hecho que desencadenó el conflicto. También recordó episodios sucedidos en Piribebuy y Acosta Ñu para remarcar las consecuencias de la guerra sobre la población paraguaya y advirtió que Brasil aún mantiene una deuda histórica con Paraguay.

En ese contexto, habló del Tratado de Itaipú, cuestionó las condiciones de cesión de energía y reclamó mayor transparencia en las negociaciones del Anexo C. Además, criticó el silencio de la Cancillería y propuso que el Senado exprese formalmente su rechazo a las declaraciones del presidente brasileño.

A su turno, el senador Rafael Filizzola se sumó al repudio y aseguró que es “históricamente falso” afirmar que Paraguay inició la Guerra de la Triple Alianza. Señaló que el conflicto comenzó con la invasión brasileña al Uruguay y sostuvo que la devastación sufrida por Paraguay tuvo efectos “prácticamente equivalentes a un genocidio”, aunque el debate académico continúe abierto sobre esa calificación.

“Los niños fueron ejecutados en campos de batalla. Todo el sector productivo paraguayo destruido. Paraguay tardó décadas en levantarse. Tenía una economía que empezaba a ser pujante y el bienestar del país que empezaba a destacarse en el concierto de las naciones”, rememoró.

También cuestionó que Brasil se haya beneficiado posteriormente con Itaipú y acusó al Gobierno paraguayo de mantener una actitud complaciente frente a Brasil. En ese sentido, reprochó que la Cancillería reaccionara con rapidez ante la controversia entre la senadora Celeste Amarilla y el futbolista francés Kylian Mbappé, mientras que hasta ahora no fijó una posición oficial frente a las expresiones de Lula.

Por su parte, el senador Mario Varela sostuvo que las declaraciones del mandatario brasileño no pueden ser consideradas un hecho menor porque la Guerra de la Triple Alianza sigue marcando la memoria colectiva de los paraguayos. Afirmó que Paraguay “jamás fue un país agresor” y advirtió que omitir parte de los acontecimientos históricos busca distorsionar el relato sobre uno de los episodios más sangrientos de la región. En esa línea, acompañó el proyecto de declaración de repudio e instó al Poder Ejecutivo a emitir un pronunciamiento institucional, al considerar que la relación bilateral con Brasil y las negociaciones en torno a Itaipú exigen una respuesta firme y oficial del Estado paraguayo. Pidió al Gobierno que se pronuncie oficialmente “no a través de X, de Twitter o Instagram, sino institucionalmente. El Gobierno Nacional debe tomar una posición respetuosa pero firme”, aseveró.

ultimahora.com

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